jueves, 10 de noviembre de 2016

Whiplash

Andrew quiere ser uno de los grandes de la batería, y cuando el duro y genial profesor Fletcher lo lleva consigo ve abrirse la oportunidad. Sin embargo, no cuenta con unos métodos de enseñanza tan exigentes que incluyen el abuso psicológico y físico.

Dejando de lado la perversa premisa argumental, la multipremiada y reputada película de Damien Chazelle con Miles Teller y J.K. Simmons resulta decepcionante. No está mal, es cierto, teniendo en cuenta la escasez de recursos con los que contaron en su realización, pero si uno hurga un poco se percata de que bajo la piel aparente de la música las virtudes cinematográficas son muy pocas.

1 comentario:

Vicent Esbrí dijo...

Creo que es un ejemplo perfecto de que el todo puede ser más que la suma de las partes.
Analizando sus elementos por separado quizás no sobresale, pero viendo y dejándose llevar por el conjunto, es una auténtica delicia.